Hemos escuchado hablar en múltiples ocasiones de la inteligencia artificial, de máquinas que pretenden pensar como los humanos. Esta es una de las actividades principales de Vicarious AI, una empresa formada por seis investigadores que en su énfasis por construir la la máquina humana han descubierto una forma para solucionar Captchas.

Sí, aunque parezca llamativo esto es lo que ha conseguido Vicarious. Un sistema que es capaz de resolver los conocidos Captcha que inundan miles de páginas web, un sistema de seguridad para comprobar que los usuarios detrás de una sesión son de carne y hueso, y no un robot.

Los empleados de Vicarious afirman que el sistema es capaz de resolver los Captcha de servicios como Google, Yahoo o PayPal en un 90% de las ocasiones, una tasa de acierto muy elevada. Esta no es la primera vez que se desarrolla algo similar pero, como indica D. Scott Phoenix, uno de los cofundadores, “soluciones pasadas eran hacks que no formaban parte de un sistema general de visión, mientras que lo que nosotros estamos intentando construir es una máquina inteligente que, por casualidad, es capaz de resolver Captchas”.

Vicarious consigue esto al analizar los sistemas para comprender por qué resolver Captchas resulta tan complicado para ordenadores y máquinas. Para ello cambian la forma en la que éstos interpretan los datos visuales para que resulte más fácil su procesado. “Le enseñamos al sistema imágenes de letras. Necesita unos pocos ejemplos para entenderlas; en anteriores ocasiones eran necesarias más de 10.000 ejemplos para que las máquinas consiguiesen aprender mínimas variaciones en las letras”.

> Usos buenos y malos. Código secreto

Los Captchas cumplen una función básica, que es la de asegurar a un sistema que está ante una persona y no un robot. Se trata, por lo tanto, de un mecanismo de seguridad que hoy en día utilizan millones de páginas web. Pero, si las máquinas de Vicarious son capaces de derrotarlo, ¿no estamos ante una mala noticia?

Así es. Lo bueno es que el equipo que lo ha desarrollado no tiene la intención de publicar el código fuente ni continuar su desarrollo, para evitar que otras puedan utilizar sus avances de una forma poco ética. A falta de poder comprobar cómo funciona el sistema podemos afirmar que estamos ante un importante avance en el reconocimiento de imágenes y su procesado por parte de ordenadores. Estaremos atentos para ver cuáles son los próximos pasos e hitos de Vicarious.

Fuente | Mashable