Desde Irán es imposible acceder a servicios como Gmail o Yahoo! Mail (servicios que funcionan bajo conexiones cifradas) y esta restricción podría estar relacionada con la celebración de la Revolución Islámica de 1979

Decir que Irán es un país hermético en el que se controla la información que reciben y envían sus ciudadanos, realmente, no es decir nada nuevo. Si el mes pasado, el gobierno decidió censurar todos los SMS que contuviesen la palabra dólar en un extraño intento de frenar la devaluación de su moneda, parece que para “celebrar” la revolución iraní de 1979, el gobierno de Teherán ha decidido bloquear todo el tráfico SSL de servicios que estén ubicados fuera del país, es decir, que desde ayer es imposible acceder sitios web bajo HTTPS que no sean ofrecidos desde Irán.

Según se comenta, desde Irán es imposible acceder a servicios como Gmail o Yahoo! Mail (servicios que funcionan bajo conexiones cifradas) y esta restricción podría estar relacionada con la celebración de la Revolución Islámica de 1979, por lo que se espera que sea temporal (aunque este hecho no está del todo claro y tampoco se ha realizado ningún tipo de anuncio oficial sobre este asunto) y sea una actuación preventiva para evitar que trasciendan, fuera del país, las protestas acontecidas el año pasado durante el aniversario de la Revolución puesto que, para mañana sábado, se había convocado una marcha de protesta contra el régimen que, tras este movimiento, posiblemente apenas trascienda fuera de las fronteras del país.

En ausencia de anuncios oficiales, los internautas del país se han encontrado que cualquier tipo de conexión segura está vetada por el gran firewall que controla el tráfico de Internet (además de las páginas web que funcionan bajo HTTPS, no es posible acceder a servicios de correo IMAP/POP bajo SSL ni tampoco acceder en remoto a un servidor vía SSH). De hecho, parece que Irán está poniendo en marcha su temido plan de aislar a su población de Internet y ofrecerles una “isla controlada” en la que el régimen pueda controlar los contenidos y evitar cualquier canal con el exterior (que no pueda ser interceptado).

Era habitual que, para saltarse las restricciones gubernamentales, los internautas iraníes usasen conexiones VPN o algún servidor proxy para rutar su tráfico, algo que también suelen las empresas establecidas en la zona. Al vetar las conexiones cifradas, el tráfico de los usuarios quedará totalmente expuesto y, por tanto, no será fácil “sacar información” del país de manera anónima, consiguiendo así silenciar a los opositores de manera indefinida (o mientras encuentran alguna solución para poder saltarse la restricción).

Con este movimiento, parece claro que los planes de convertir Internet en Irán en una gigantesca Intranet aislada y controlada es algo que, cada vez, podría estar más cerca.

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