Research in Motion acaba de ofrecer una conferencia de prensa en la que han ofrecido algunos detalles más sobre la caída del servicio que comenzó el pasado lunes y que trae de cabeza a los usuarios de Blackberry de medio mundo.

Lo primero que RIM ha puntualizado es que no tienen indicios de que la caída se haya producido por ningún fallo de seguridad o ataque de terceros. Eso deja intacta, al menos, la integridad de los datos de sus usuarios, que no es poco.

Según han explicado los responsables de RIM, el problema se inició en Europa. Un switch o conmutador de red del sistema (Blackberry es el único fabricante que utiliza servidores propios para su plataforma de mensajería) falló. En condiciones normales, el tráfico debería haberse redirigido a un switch de respaldo pero, por motivos que se desconocen, este cambio no se produjo.

Se especula con que el fallo tuvo lugar en los servidores de la compañía en la localidad inglesa de Slough, pero la información no ha sido confirmada por RIM y la utilidad de este dato, a estas alturas, es nula.

El fallo del switch europeo generó una cola de mensajes de proporciones épicas que ha sido, en última instancia, la responsable de los problemas en otras regiones del planeta donde los servidores no han caído pero hay retrasos en el envío y recepción de mensajes.

RIM ha asegurado que todos los mensajes enviados estos días llegarán a sus destinatarios más tarde y más temprano y ha pedido paciencia a sus más de 70 millones de usuarios. Nada, en definitiva, mucho más allá de lo que ha ido explicando con cuentagotas en las últimas horas.

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