Después de anunciar su alianza con Lulzsec, Anonymous convoca un ataque a Telefónica

Tan solo han pasado seis días desde que Anonymous anunciase que aceptaba la invitación de su homólogo Lulz Security (Lulzsec) para formar una coalición de piratas digitales que “abriese fuego” contra todo lo que se “interponga en el camino del progreso y la libertad” en Internet. Y de pronto Lulzsec ha anunciado que se disolvía. Ha tomado la decisión justo el día en que distintos grupos de ciberactivistas para algunos, ciberterroristas para otros, podrían añadir a sus trofeos de caza la ‘cabeza’ de Telefónica.

El pasado jueves varias plataformas en la red se hacían eco de la convocatoria para abordar durante este domingo la web del gigante de las telecomunicaciones por “su política de despedidos” y “la censura de la información”. Que la compañía presidida por César Alierta hincase la rodilla ante este ataque masivo supondría el epílogo a una semana especialmente significativa en el escenario ‘hacker’. El lunes, Lulzsec anunciaba avances de Anonymous en la operación bautizada como ‘Antisec’. Horas antes, el mismo grupo había conseguido bloquear la página de la Soca -el FBI británico- mediante un ataque de denegación de servicio. Scotland Yard respondía el martes con la detención de Ryan Cleari, un joven de 19 años, acusado de orquestar este y otros sabotajes que han afectado a la CIA, el Congreso de Estados Unidos o Sony.

Como contrarréplica, Lulzsec conseguía el miércoles bloquear los servidores de dos páginas del Ejecutivo brasileño. En España la única operación policial contra Anonymous se saldó con tres detenciones, a los que la Policía identificó como “la cúpula” en el país. Los arrestados no se conocían. Solo habían contactado por Internet como hacen todos los que quieren sumar a estas organizaciones. Sus miembros son islotes inconexos que han formado en la red un archipiélago difícil de contar debido a la sencillez de reclutamiento. Para afiliarse a estos movimientos solo hace falta acceder a un chat IRC y un servidor concreto que es fácil de encontrar en cientos de foros. En definitiva que hay que olvidarse de esos piratasinformáticos con cerebros privilegiados capaces de teclear kilométricos comandos en el tiempo que un humano normal acertaría a escribir un puñado de líneas.

> Entente de ‘hackers’

Sin embargo, la sociedad entre estas dos organizaciones no se ha gestado en un ambiente de cordialidad. Durante los días precedentes, la tensión entre ambos fue algo más que latente. Lulzsec publicó unos mensajes un tanto crípticos en los que insinuaba que miembros de ‘/b/’ y de ‘4chan’ -una plataforma bastante utilizada por Anonymous- están detrás de las filtraciones a las Fuerzas de Seguridad. Tras atacar este reducto, los propios miembros de Lulzsec salieron a la palestra para desmentir una guerra dentro del mundo pirata: “Decir que estamos en guerra con Anonymous porque hemos atacado ‘/b/’ es como decir que estamos en guerra con Estados Unidos porque hemos pisoteado una hamburguesa”.

Otra de las razones por las que sorprende esta unión es la distinta naturaleza de ambas formaciones: “Quien quiera ética que le vaya a llorar a Anonymous, los verdaderos lulzfans esperamos al día siguiente para reírnos”. Lulzsec ha mostrado un tono burlesco en sus acciones, como si su único fin sería deambular por servidores de gobiernos, bancos y empresas para reírse de las grietas de seguridad. Por su parte Anonymous, que saltó a primera línea bajo el paraguas de Wikileaks, ha enarbolado la bandera de las libertades en Internet y ya ha puesto en el disparadero a organismos como la OTAN o el FMI.

Una vez rubricada la entente de ‘hackers’ ha aparecido un tercer sujeto, el grupo MNinja, que ha puesto en la picota a Lulzsec, asegurando que ha conseguido recopilar datos personales de sus miembros y haberlos proporcionado al FBI y a la Interpol entre otros, jactándose de haber desencadenado la detención del adolescente británico. “Parece que el glorioso jefe de Lulzsec ha sido detenido… Todo ha terminado ahora… esperen, ¡seguimos aquí! ¿A qué pobre desgraciado habrán cogido?”, respondía el movimiento en tono burlesco. Además, aprovechó para negar las acusaciones que le señalan como los autores del robo de datos del censo británico ocurrido estas semanas.

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