“Numerosas campañas afirman estar a salvo de Malware gracias a las defensas integradas de Mac OS X”

Con la excusa de la reciente aparición de rogueware para Mac (algo relativamente novedoso) vamos a intentar aclarar algunos mitos con  respecto al mundo del malware para Mac donde, según percibimos, campa  la imprecisión, medias verdades y mitos marquetoides. Esto afecta a  usuarios, casas antivirus e incluso la propia Apple.

Apple se encarga (y le interesa) que continúe así. Numerosas campañas  publicitarias nada rigurosas lo demuestran. Por ejemplo, confunde al  potencial cliente afirmando que, gracias a su sistema, quedará “inmune  a los virus del PC”. Ese “del PC” con la que termina la frase, es una  afirmación que a veces es omitida por los usuarios. Y aunque fuese  cierta (que no lo es, solo habría que programar en Java, entre otras posibilidades), está realizada con poco rigor técnico. La página oficial
muestra mensajes como “El Mac es invulnerable a los miles de virus que amenazan a los ordenadores con Windows gracias a las defensas integradas de Mac OS X”. No son miles, sino millones. Y no es gracias a las defensas, sino a una arquitectura diferente. A tenor de los datos expuestos en el boletín anterior (sobre la base de datos de VirusTotal y las muestras recogidas en los últimos 30 días):

  • Malware Android: 117 muestras únicas
  • Malware Symbian: 54 muestras únicas
  • Malware para iPhone: una única muestra

Sería como si Nokia promocionase sus terminales afirmando que Symbian es “inmune a los cientos de virus que amenazan a los terminales con Android, gracias a sus defensas integradas”. Una propuesta publicitaria más honesta, describiría las características técnicas de Mac OS X para luchar contra su propio malware, no contra el de plataformas con las que no es compatible ni comparable.

Por otro lado, a muchas casas antivirus que quieren conquistar la cuota de mercado de Apple les interesa inducir “miedo” en el usuario. Esto puede percibirse como una exageración u oportunismo y, por tanto, como una falsa alarma a la que no es necesaria prestar atención. En realidad sí existe peligro, y no hay que desdeñar la opinión de las casas antivirus, aunque tengan intereses comerciales en el asunto. Como siempre, se deben observar sus apreciaciones con criterio y perspectiva.

Por último, el perfil típico de usuario de Apple tiende a “proteger” la marca. Esto puede llevarle a no ser objetivo, y “querer creer” en ciertas afirmaciones para mantener un status que suponen inquebrantable. Es uno de los mayores logros comerciales de Apple: la creación de una imagen de marca, de un “estilo” que hace que los usuarios se influyan mucho entre sí y confíen ciegamente en el producto.

En definitiva, la eterna pregunta es: ¿podemos esperar que la industria del malware tenga como objetivo mayoritario Mac OS en un futuro próximo? Es posible, pero no demasiado probable. Se lleva años hablando de lo mismo. En 2007 se vivió un repunte del malware para Mac, que no ha prosperado hasta estas fechas en que parece que vuelve a despuntar tímidamente. Una teoría es que lo único que mantiene a Mac OS fuera del circuito del malware masivo es su cuota de mercado. Otra es que las características técnicas de Mac impiden que sufra un ataque masivo como el de Windows. Pero esto no es cierto.

Si nos detenemos en los aspectos técnicos, Windows contiene cada vez más características positivas de Mac OS y Apple está cometiendo cada vez con mayor frecuencia errores que Microsoft tiene superados. Por ejemplo, la gestión de seguridad global en Microsoft (desde la programación al parcheo) se ha ido perfeccionando con el tiempo mientras que la de Apple parece que no levanta cabeza (ya dijimos en la entrega anterior que Apple, en número, sufre ya más vulnerabilidades que Microsoft).

Otro ejemplo técnico en el que cada vez se parece más, es el hecho de usar el sistema con privilegios limitados. Es una de las mejoras defensas contra el malware. Mac OS tuvo la precaución de obligar al usuario a no ser root en el sistema por defecto. Esta medida la ha adoptado Windows sólo desde Vista. Por tanto, en este sentido Windows siempre fue un objetivo sencillo. Ahora que ambos limitan los permisos del usuario por defecto, los creadores de malware se enfrentan en igualdad de condiciones a los dos sistemas operativos. Además, ciertas variantes de rogueware, que en los últimos tiempos se ha mostrado muy lucrativo, ni siquiera depende de este tipo de restricciones.

Otra ventaja para los creadores de malware es que Mac OS es un sistema relativamente homogéneo (una configuración parecida en todas sus variantes). Esto facilita la labor de programar malware que funcione correctamente en todas las versiones, como siempre ha ocurrido en Windows, donde la homogeneidad es total.

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