Los malware, troyanos y virus son 10 veces más efectivos en redes sociales como Twitter, Facebook o YouTube que si se propagan a través de otras aplicaciones y páginas.

La confianza de encontrarse entre un grupo de ‘amigos’ como es el caso de Facebook o con los contactos profesionales de Linkedin y la dificultad para identificar enlaces engañosos debido al acortamiento de las urls ha convertido a las redes sociales en un auténtico polvorín de infecciones.

Un informe de la consultora de seguridad informática AV-Test revela que durante el 2010 las redes sociales y sitios más populares de Internet, como el portal de vídeos YouTube recibieron más de 2 millones de ataques procedentes de programas espía, malware, virus o troyanos.

Y no es casual. El índice de eficacia en estos sitios supera a la media. Se trata de aplicaciones para el ocio, en las que el usuario no percibe el peligro. Una cuenta profesional o privada no garantiza la ausencia de amenazas. Pero nuestra navegación se relaja cuando no exploramos la red y las redes sociales generan un espacio de aparente seguridad.

Una solución a los perfiles engañosos y los enlaces ocultos, podría venir de la empresa G Data software que el próximo abril, sacará una aplicación gratuita capaz de analizar, antes de seguir un enlace, la fiabilidad de la página de destino.

En el caso de los vídeos de YouTube, la prevención depende del internauta. Muchos refieren problemas de copyright para exhibir una imagen y sugieren otro sitio web donde visionar el contenido. La impaciencia lleva a los usuarios más incautos a visitar páginas poco seguras.

Hay que recordar que la amenaza es mayor cuanto más utilizado es el medio, ya sean las redes sociales, un software o sistema operativo. Android se acaba de estrenar como el más popular en EEUU y paralelamente acaba de sufrir el mayor ataque de malware de su historia.

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