La conocida como Ley Sinde, que permitirá por orden judicial el cierre de páginas web de descarga de contenidos ilegales, entra en vigor , tras la publicación hoy en el BOE de la Ley de Economía Sostenible, de la cual forma parte como una de sus disposiciones finales.

Ahora, una vez publicada en el Boletín Oficial del Estado, el Ministerio de Cultura iniciará el desarrollo normativo de la ley antidescargas, que incluye el reglamento y la constitución de la Comisión de Propiedad Intelectual, órgano encargado de examinar las denuncias.

La ley Sinde, que permitirá por orden judicial el cierre de páginas web de descarga de contenidos ilegales, podría ponerse en marcha de forma operativa este verano, según adelantó la ministra de Cultura, Ángeles González Sinde, el pasado mes de febrero.

Fue el 15 de febrero cuando el Pleno del Congreso de los Diputados aprobaba esta disposición final de la Ley de Economía Sostenible, conocida como Ley Sinde, con 323 votos a favor de PSOE, PP y CIU, 19 en contra de PNV, ERC, BNG, ICV, UPyD y CC, y una abstención.

La ley era así respaldada por el 92 por ciento de la Cámara Baja, que anteriormente la había rechazado -21 de diciembre- en la Comisión de Economía, pero que consiguió ser rescatada en el trámite del Senado gracias a una enmienda pactada entre el Gobierno, PP y CiU que reforzaba, respecto al texto original, las garantías judiciales en todo el proceso de cierre de una página web de descargas de contenidos sujetos a derechos de autor.

La Ley Sinde comenzó su andadura en noviembre de 2009, cuando el Gobierno presentó el anteproyecto de Ley de Economía Sostenible en la que se preveía una norma antidescargas y la creación de una comisión de propiedad intelectual, dependiente del Ministerio de Cultura, que decidirá sobre el cierre de páginas web sin orden judicial.

Desde ese momento y hasta ahora, las movilizaciones en internet y en las calles en contra de la Ley Sinde han sido masivas, incluso cerca de 2.000 usuarios de Facebook respaldaron un manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en la red y en contra de las modificaciones que proponía la Ley.

La ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, aunque se ha reunido en varias ocasiones con los colectivos de internautas para explicarles las medidas del Gobierno para proteger la propiedad intelectual en internet, no ha conseguido convencerles, ni siquiera cuando el 22 de diciembre de 2010 aseguraba: “ningún ciudadano será desconectado de la red sin la intervención de un juez”.

Incluso el presidente de la Academia de Cine, Alex de la Iglesia, antes de que la ley fuera aprobada en el Congreso de los Diputados, se reunió con los diversos sectores implicados para llegar a un consenso. El 25 de enero anunciaba su dimisión por no estar de acuerdo con el pacto alcanzado entre los partidos políticos.

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