El llamado mercado negro del cibercrimen, que tradicionalmente se centraba en la distribución de números de tarjetas bancarias robadas a usuarios de todo el mundo y credenciales de acceso a banca online, han diversificado su negocio en 2010 ofreciendo todo un abanico de productos y servicios.

Se ha descubierto una red de venta de datos bancarios robados así como otro tipo de productos, operada por cibercriminales, que cuenta con hasta 50 tiendas online a las que sólo se puede acceder mediante el contacto previo personal con los ‘hackers’ encargados de su promoción en foros y chats.

Ahora, los datos bancarios van acompañados de una larga lista de datos personales del titular de la tarjeta o cuenta, con los que se puede operar. Todo ello desde un precio de 1,50 euros (2 dólares) por tarjeta de crédito sin información adicional y sin garantía de saldo.

Si el comprador quiere garantía de dinero existente en línea de crédito o en la cuenta online del banco, tendrá que pagar un poco más: desde 59 euros (80 dólares) para saldos bajos y hasta 518 euros (700 dólares) por credenciales de acceso a una cuenta con un saldo garantizado de 61.000 euros (82.000 dólares).

Igualmente, estos ciberdelincuentes ofrecen la venta de máquinas duplicadoras de tarjetas físicas (de 148 a 741 euros) y de falsos cajeros automáticos (hasta 2.594 euros por unidad y según modelo), o tarjetas bancarias ya duplicadas físicamente listas para ser utilizadas (a partir de 133 euros).

> CONFIANZA EN EL VENDEDOR

Como si de cualquier otro tipo de negocio se tratara, el mercado negro pone a disposición del comprador todos los datos que necesita para confiar en el vendedor. Muchos de ellos ofrecen datos de acceso a cuentas bancarias o de tarjetas de crédito robadas a modo de prueba, y garantizan su material. Por ejemplo, si el cliente no queda satisfecho, le devuelven el dinero.

El contacto se realiza siempre a través de aplicaciones de mensajería instantánea, para garantizar el anonimato o mediante direcciones de correo electrónico gratuitas genéricas.

La transacción puede hacerse directamente a través de una dirección web con usuario y contraseña de acceso a una tienda online. Y el pago siempre se hace por adelantado y utilizando compañías de envío de dinero, como Western Union, Lyberty Reserve, WebMoney o similares

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