La acusación que recaía sobre el FBI, de piratear el sistema operativo OpenBDS, mediante la introducción de puertas traseras en la estructura de la plataforma, ha sido desmontada por uno de los desarrolladores presuntamente implicados, que niega haber tomado parte en un acción como las que apuntaba el primer desarrollador, Gregory Perry.

El jefe del proyecto OpenBDS, Theo de Raadt, recibió un email del desarrollador Gregory Perry, quien le ponía sobre aviso acerca de los pasos que había dado el FBI para piratear el sistema operativo. Concretamente acusaba a la organización de haber introducido backdoors o puertas traseras en la estructura de abierta de la plataforma de software libre.

En su email a de Raadt, Perry citaba al desarrollador Jason L. Wright: “Wright y algunos otros desarrolladores eran los responsables de estas puertas traseras”, aconsejando al jefe del proyecto OpenBDS que revisara todo el código escrito por éste.

La respuesta de Wright no se ha hecho esperar y ha llegado en forma de mensaje, con un tono de sorpresa por las acusaciones recibidas. “Diré claramente que no agregué puertas traseras al sistema operativo OpenBDS ni a la estructura abierta de OpenBDS (OFC). El código que escribí durante ese trabajo estaba relacionado en su mayoría con controladores para dispositivos”, argumenta el desarrollador.

Wright también reclama una disculpa por parte de Perry, de quien dice que “ya ni siquiera trabajaba en NETSEC cuando el desarrollo del OCF estaba teniendo lugar.” Afirma que su acusador se marchó de la empresa antes de enero de 2000.

> El FBI acusado de pirateo

El nombre de Gregory Perry ha adquirido notoriedad en la red debido a su acusación, mandada por mail al jefe del proyecto OpenBDS, Theo de Raadt. En ella se decía que el FBI colocó estas puertas traseras en la estructura abierta de la plataforma, que le permitirían acceder a redes virtuales privadas, con el objetivo de “monitorizar” la actividad de las mismas.

Según Perry, algunos desarrolladores habrían aceptado dinero del gobierno de Estados Unidos para realizar estas actividades, que afectaban al conjunto de protocolos IPsec. De Raadt admitió que existía la “presunción” de que esto hubiera ocurrido, pero en todo caso habló de los años 2000 y 2001, por lo que según las declaraciones de Writgh el desarrollador ya no estaría en la empresa NETSEC, que estuvo inmersa en el proyecto.

De todas formas De Raadt tranquilizó a lo usuarios indicando que estas modificaciones a estas alturas ya no tendrían apenas impacto, debido a los cambios que ha experimentado el código en todos estos años.

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